domingo, 14 de noviembre de 2010

El crime del cine Oriente

El crime del cine Oriente
               El año pasado en el aconchego de mi casa estaba casi durmiendo cuando mi esposa me pidió para relatar lo que había acontecido en 2008 cuando fui a visitar una pequeña ciudad del interior de Rio Grande do Sul, para investigar un asesinato que había ocurrido un mes antes en esta pacata ciudad, pues nunca habíamos hablado en el asunto pues había tenido vergüenza de contarle, entonces le relaté a mi esposa que dos días antes de mi llegada el delegado de la ciudad había dicho en la radio local que el caso misterioso que había ocurrido en el cine  de la ciudad estaba concluido por falta de pruebas. Entonces después que llegué fui pasear por la ciudad y también hallar un hotel para quedarme y pensar cómo solucionar el caso. Cuando percibí que sería robado comencé a correr, entonces entré en el cine para huir del ladrón.
            Ese dia recuerdo que estaba lloviendo a mares y que entré en aquel cine porque no tênia outro sitio donde meterme. Era domingo, habían dado las diez de la noche y hacía bastante rato que había empezado la película. Me sente en la última fila y lo primero que hice fue quitarme los zapatos, que se me habían puesto perdidos de barro. La película que estaban echando era de amor y salía uma chica rubia com um buen par de melones y un fulano que llevaba un sombrero con una pluma y un montón de medallas en El pecho. Un tipo con pinta de príncipe o algo así. Al cabo de un rato me quede como un tronco y cuando me desperto el acomodador había salido casi toda la gente. Ya estaban encendidas las luces, pero a pesar de todo me puso la linterna a un palmo de la nariz y me preguntó si pensaba que aquel cine era un hotel.  
              Le pedí disculpas por lo que había ocurrido y cuando ya me había levantado para salir del cine, el único de la ciudad, por lo tanto donde el asesinato había ocurrido, encontré un viejo amigo nuestro con su esposa que ya sabían que yo estaba en la ciudad. Ellos me acogieron en su casa me dijeron que ya hacía cinco años que se habían casado y estaban muy felices. Me aconsejaron a irme porque el caso era complicado y no conseguiría resolverlo. Entonces cogí mis cosas y me fui aunque sin solucionar aquel asesinato. No me gusta mucho recordar ese hecho ocurrido en mi vida años atrás, porque me hace acordarme de cosas desagradables y del crimen que no conseguí solucionar en el cine Oriente.


 Primero narrador: Graciela
Segundo narrador: Ângela
Tercero narrador: Vitor

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